UN AÑO UN MES Y NO SOMOS VENEZUELA. Por: Carolina Alvarez Elizarraras

Los grandes cambios siempre vienen acompañados de una fuerte sacudida.

No es el fin del mundo.

Es el inicio de uno nuevo.

Tacámbaro Michoacán a 2 de enero del 2020.- Comenzamos 2020, y como dice el título de esta colaboración, un año un mes de gobierno de AMLO y no somos Venezuela, que decepcionados deben estar los conservadores porque eso de los pronósticos de verdad no se les da muy bien, ni cuando gobernaban (porque nunca estuvimos bien) ni ahora que se dicen “oposición” (moralmente derrotada porque se cuelgan hasta de fake news para señalar que la 4T no avanza).

Empieza un nuevo año y sin sorpresas, sin impuestos ni gasolinazos. Termino un diciembre lleno de algarabía y fiestas y en donde por segundo año un 12 de Diciembre no nos dieron el ya famoso guadalapanazo, en donde en fast track nos aprobaban reformas en la cámara de diputados aprovechando que el pueblo bueno se concentraba en demostrar su fe a la Virgen de Guadalupe.

El presidente Andrés Manuel López Obrador destacó que el 2019 terminó con buenas noticias en lo económico pues, entre otra cosas, no aumentó la deuda pública y la inflación es controlada, y para este año no habrá “sorpresas desagradables” en ese rubro. “Estamos concluyendo el 2019 con muy buenos resultados, independientemente de los macroeconómico, que eso a veces se queda en lo abstracto, lo importante es esto, lo que tiene que ver con los bolsillos, con lo que puede llegar a la mesa de los mexicanos, es una inflación controlada”, resaltó. Afirmó que todo se ha logrado gracias a la disciplina en el manejo de las finanzas públicas, pues no se ha gastado más de lo que ingresa a la Hacienda pública, “esa es la fórmula”, además de que no se permitió la corrupción y hubo austeridad republicana. “Son buenas noticias para que estemos tranquilos el fin de año y que disfrutemos los días de descanso y de convivencia con la familia”, expresó López Obrador Durante su conferencia de prensa del pasado jueves. El mandatario federal aseveró que la economía transita de manera inmejorable impactando en el bolsillo de los mexicanos y enfatizó que el siguiente año comenzará sin sorpresas, es decir, sin aumento de impuestos, ni “gasolinazos”. Señaló que la inflación es controlada y está acompañada “de no aumentos, no aumentarán, impuestos, no aumentarán las gasolinas, el diésel, el gas, la luz al inicio de año, como era costumbre. Entraba el año y la cuesta de enero y los ‘gasolinazos’, en algunos casos, eso se terminó”. El jefe del Ejecutivo federal atribuyó estos resultados a su política de austeridad, al manejo responsable de las finanzas y al destierro de la corrupción de la Hacienda pública.

Empezar el año bien y de buenas, con certidumbre pero también con grandes retos, sobre todo en lo que refiere a la seguridad y la violencia que se sigue viviendo en el país. Es una de las tareas abismales en el camino de esta 4T, porque no se trata de atacar la violencia con más violencia, es un cambio de paradigma social que está sumamente arraigado en nuestro país. En el tema de la delincuencia organizada, de manera personal lo pienso como esa alegoría tan común en la crianza familiar: a un menor se le permite todo tipo de actitudes, no hay reglas, no hay límites, se le fomentan las malas conductas con reforzadores conscientes o inconscientes de manera constante, no se supervisa su desempeño escolar, se minimizan las expresiones emocionales y no se le acompaña en su desarrollo psicoafectivo para apoyarle a canalizar de manera asertiva sus emociones, no se fomenta la inteligencia emocional. Son papás que están ahí pero ausentes o de una manera poco estable. Llega a la adolescencia sin ningún referente de toma de conciencia y entonces los papás no saben qué hacer, todas las esferas de vida de dicho joven están contaminadas por lo que antaño se permitió; se busca apoyo terapéutico, se ponen en las manos de un terapeuta que iniciará un proceso de acompañamiento de transformación, de generar cambios. No será fácil, el proceso de cambiar es doloroso, porque se enfrentan a tomar conciencia de las decisiones tomadas y de la responsabilidad sobre ello, sí, nada fácil pero no imposible cuando se tiene voluntad, cuando la resistencia se baja y se resignifica lo que se hizo para entender que se puede trabajar con resiliencia en el presente. En el mejor de los casos se logran cambios significativos, repito, por la voluntad de hacerlos, en otros, no se avanza ante la resistencia en la dinámica familiar de cambiar. Se sabotea de una u otra forma las sugerencias terapéuticas, todo porque la zona de confort y la falta de asumir responsabilidad inmoviliza, el miedo a que las cosas cambien paraliza y es mejor continuar como se estaba porque cambiar duele, la transformación lleva su tiempo y salir de zonas de confort no es fácil pero si necesario y al final vale la pena, siempre valdrá la pena el cambio…

Constantemente, dada mi profesión le buscó ese sentido psicológico a la política y al desarrollo social de mi entorno. Así como realizo esa comparación arriba mencionada, así también he vivido de cerca la falta de esa política de justicia social que por años los gobiernos federales mantuvieron, en los pueblos la depresión social hizo mella, ahí floreció el crimen organizado, ahí donde no había oportunidades, donde la desesperación se vivía día a día, donde veíamos la cruda realidad del México corrupto, de quien nos debiera dar seguridad estaba coludido con el narcotráfico. ¡Se permitió tanto! Dejaron entrar armas al país, le dieron un permisivo crecimiento económico a los delincuentes, se permitió financiar campañas políticas, se protegió en sobremanera a los cárteles que les fueran útiles, fueron omisos ante el dolor social de miles de desaparecidos… hoy seguimos pagando la factura de todo ello. No es fácil, tristemente no es fácil, pero hoy tenemos una política social más contextualizada. El discurso del presidente de ser buenos, de portarnos bien, más que generar una burda burla, debería ponernos a pensar y encontrar nuestro centro, el equilibrio, cuestionarnos si de verdad nos portamos bien, si desde nuestro espacio de vida actuamos a conciencia para generar cambios sin beneficio personal, si de verdad hemos dejado actuar para llenar el efímero ego o si seguimos en esa simulación de ser buenos ciudadanos pero sin ninguna toma de conciencia para seguir en la comodidad de analizar todo y criticar pero desde la pasividad de no moverse para transformar. Siempre señalar un análisis crítico será fácil, moverse para construir y ser parte de los cambios, ahí está el verdadero reto.

Quizás este 2020 sea justamente eso: tomar conciencia de la necesidad de cambiar desde nosotros para caminar al par de esta 4T. En lo personal, este año que comienza, lo empiezo con ese idealismo, porque quiero creer, porque no sigo a un mesías, sigo un proyecto de nación y un líder (al que pronto podremos escuchar de nuevo por estos lares) un presidente que merecemos, ahora solo falta ver si él tiene a los ciudadanos, a los representantes en cargo público y sí, también al partido que él necesita…. ¡Muchas tareas transformadoras!

¡Feliz inicio de año estimados lectores! Bendiciones y mucho amor en cada paso.

¡Que tengan una excelente, analítica y reflexiva quincena mis estimados lectores! Comentarios y vamos a ser parte del #CaminoDeLaEsperanza escriban a alvaelitac@gmail.com y sigue este artículo en www.alvaelitac.blogspot.com