BIENESTAR SOCIAL Por: Carolina Alvarez Elizarraras

 

Lo que más me ha gustado es servir,

constatar la felicidad de la gente cuando

recibe un apoyo del nuevo gobierno,

eso es el mejor pago, el mejor sueldo,

eso no tiene comparación.

Andrés Manuel López Obrador

Presidente de México

 

 

En días pasados, como parte del trabajo de acompañamiento de mi escuela tuve la oportunidad de estar el día de la entrega de las Becas de Bienestar para personas con discapacidad, no soy parte del gobierno federal, no ostento ningún puesto público pero ese día mi ego político se emocionó, me sentí tan orgullosa de haber sido parte, pequeñísima parte, pero al final, haber podido contribuir con todo mi amor en un proyecto. Si de por sí, estar en el lugar de trabajo en el que estoy conlleva un sinfín de emociones, ver con  gran beneplácito la carita de felicidad de varios de mis alumnos que fueron beneficiados con la beca, representa una enorme satisfacción. Ahí es donde te das cuenta que el camino recorrido ha valido en cada paso dado, se puede ser feliz buscando la felicidad del otro. Les podría contar incluso como esta semana ha sido un transcurrir por mi oficina de algunos alumnos mostrándome su uniforme nuevo, sus zapatos, el juguete que querían y sobre todo la anécdota que hizo que mis ojos se cristalizaran de lagrima: “mi mamá me llevó a Tacámbaro y mire, ya tengo mis tenis nuevos, mi vestuario para la clausura y aparte me comí una torta de milanesa bien rica maestra Caro”… ante esto, ¿qué más les puedo decir? Es para mí necesario compartirlo, lograr que sientan esta enorme empatía que llena el alma cuando ves que la justicia social alcanza cuando se tiene voluntad para gobernar para todos. No puedo si no sentirme más que orgullosa de mi PRESIDENTE, de nuestra delegada y los servidores de la nación que están haciendo lo que antes no se hacía, pero sobre todo, están dejando de colgarse la etiqueta de gestores, aquí no valen las palancas, no cabe el “júnteme un grupo de personas y yo le voy a bajar apoyos con tal o cual diputado o senador”, aquí lo que se ve resumido con cada uno de los Programas del Bienestar, es el reflejo de la voluntad popular, de los millones de mexicanos que el año pasado salimos a votar con la mano y la esperanza en el corazón, que nos alejamos de simulacros políticos y decidimos que el país tenía que revirar, cambiar, moverse. Y se está logrando, no es fácil claro está, cuando uno realmente toma conciencia de la necesidad de cambiar, empieza a tener esa voluntad de transformarse y de salir por fin de la zona de confort.

Claro que desde la comodidad es fácil hacer señalamientos y, desde esa misma comodidad, de vez en cuando algunos que se creen “lideres o funcionarios salen a darse sus baños de pueblas para calmar su ego, para que la foto salga bonita y con eso dejar que el ello aflore a su totalidad, el impulso de llenar esa necesidad de reconocimiento y autoafirmación. Entre más portadas o likes, mayor hinchazón Psicocorporal… bueno, así creen todavía algunos que debe ser la política social, ojalá y la #4taTransformación los alcancé y ponga las cosas en el lugar donde deben estar.

En un incontable número de veces, se ha creído que un bienestar individual, es decir propio; es la forma de alcanzar un pleno bienestar generalizado, y quizás sea verdad dicho axioma con bases en inferencias en teorías de Adam Smith[1] y un tanto motivado por la psicología humana. Basta con revisar cualquier texto de historia moderna, esta información nos provee de casos de grandes consorcios, negocios y familias y personas muy desarrolladas que lograron este adelanto económico y social a base del lucro y bienestar exclusivamente individual. Entonces es un hecho que el bienestar puede ser alcanzado bajo el tenor de la mezquindad, egoísmo, ambición y lucro. Pero el problema está entonces en la desigualdad preponderante en las sociedades actuales[2]

En este contexto, y de acuerdo al Plan Nacional de Desarrollo 2019-2024, “el objetivo de la política económica no es producir cifras y estadísticas armoniosas sino generar bienestar para la población. Los macroindicadores son un instrumento de medición, no un fin en sí. Retomaremos el camino del crecimiento con austeridad y sin corrupción, disciplina fiscal, cese del endeudamiento, respeto a las decisiones  autónomas del Banco de México, creación de empleos, fortalecimiento del mercado interno, impulso al agro, a la investigación, la ciencia y la educación” [3]

Bienestar… el anhelo, la esperanza, la necesidad, la realidad de este México en los umbrales de esta 4ta. Transformación. Amor con amor se paga. Gracias…

[1] Economista y filósofo escocés, considerado uno de los mayores exponentes de la economía clásica y de la filosofía de la economía,

[2] Javier Martz. Seminario de Investigación I. Monografía de Sustentabilidad-Luis Javier Martínez Nicolás. Bienestar Colectivo: Un matiz individual.

 

[3] Plan Nacional de Desarrollo 2019-2024, Economía para el bienestar. Página 9.